Hospital para niños St. Mary’s

Tanto los niños como las familias vienen al Hospital para niños de St. Mary’s para recibir cuidados excepcionales, aprender a manejar su condición y adquirir una mejor calidad de vida.

El hospital, ubicado en 36.500 metros cuadrados de hermosos paisajes junto a Little Neck Bay, es el edificio insignia del Sistema de Cuidados de la Salud de St. Mary’s, el cual proporciona un amplio rango de programas y servicios de atención post-aguda a niños del área metropolitana de Nueva York.

Los niños con necesidades de cuidados especiales, desde el nacimiento hasta los 18 años, reciben rehabilitación intensiva, educación y cuidados médicos especializados en nuestros programas de internación, domiciliarios o comunitarios. St. Mary’s tiene en funcionamiento varios programas de corto y largo plazo, una agencia de cuidados domiciliarios autorizada, una agencia de cuidados de la salud domiciliarios certificada, un programa de atención domiciliaria de SIDA, servicios y evaluación de Intervención temprana y tratamiento integral de casos a través de Cuidados a Domicilio, coordinación con el servicio de Medicaid y programas de transición y asignación de enfermeros a domicilio. Los centros adicionales de excelencia incluyen a Programa de cuidados pediátricos de un día, Centro para los desórdenes pediátricos de la alimentación, el Instituto para el Desarrollo de Niño (educación temprana, preescolar y CPSE) y St. Mary’s Kids en Roslyn, un centro dinámico de terapia e integración sensorial.

Los amplios programas y servicios de St. Mary’s están diseñados para proporcionar el cuidado médico mejor orientado a las meta y atienden todos los aspectos del proceso de curación y, al mismo tiempo, alientan el crecimiento y la independencia. Equipos multi disciplinarios de especialistas pediátricos en medicina, enfermería, rehabilitación, sicología, trabajo social y desarrollo del niño coordinan cada plan individualizado para asegurar los mejores resultados.

St. Mary’s se esfuerza para que los pequeños sean niños. Además de recibir cuidados médicos y terapias de rehabilitación, los niños atienden la escuela, participan en actividades recreativas dentro y fuera del campus y son alentados a socializar, jugar y recuperar su independencia.