El pequeño Shadat

Fue un día feliz, el día en que el pequeño Shadat nació. Un muchachito perfecto – el primer hijo de una familia perfecta. Todo fue bien hasta que Shadat intentó llorar por primera vez. Se puso azul. Por haber nacido con una enfermedad cardíaca congénita y con parálisis de las cuerdas vocales, el pequeño bebé Shadat fue sometido a cirugía para reparar los pequeños vasos sanguíneos desde su corazón a los pulmones, cuando había cumplido solamente 11 días de vida. A los dos meses de edad, Shadat fue traído al Hospital Infantil St. Mary’s Hospital portando una traquostomía en la garganta para ayudarlo a respirar y con una sonda para ayudarlo a comer.

Para el pequeño Shadat, St. Mary’s ha sido su hogar lejos de su hogar durante los últimos dos años. Su complejo estado de salud ha requerido una atención médica pediátrica avanzada mucho más complicada que sus amantes padres podían ofrecerle en casa. Mientras está en St. Mary’s, recibe atención médica durante las 24 horas del día para lograr que su corazón se fortalezca y recibe así mismo, terapia física, ocupacional y del habla y el lenguaje para que pueda cumplir con todos sus hitos de desarrollo infantil.

El personal de St. Mary’s se aseguran de que su estado de salud no lo retrase ni frene. Cuando no está abrazando a Barney, su peluche preferido, se puede encontrar a Shadat jugando en el gimnasio de terapia física, o aplaudiendo con las manitas cuando está entusiasmado de ver a su familia. El año pasado, el pequeño Shadat dio sus primeros pasos, con su “familia” extendida de enfermeras, terapeutas,prestadores de servicios de salud y sus padres que lo miraban con orgullo.

Los padres de Shadat están encantados de sus avances y están agradecidos con los médicos, enfermeras y terapeutas por su orientación. Sus padres desean que en el futuro “Shadat sea médico para que de esta manera pueda ayudar a otros, como lo ayudaron a él en St. Mary’s.”